Futuro

El Grupo intensificará aún más sus proyectos de investigación clínica en colaboración con Universidades y Hospitales de Estados Unidos, Europa y Australia en el campo de la epidemiología, prevención, diagnóstico y tratamiento etiológico de las enfermedades alérgicas.

Continuaremos nuestras investigaciones centradas en el principio activo; es decir, la caracterización y cuantificación de alergenos, el estudio de nuevos adyuvantes que permitan una mayor respuesta inmune y unas pautas de administración más cómo das, y la obtención de alergenos recombinantes mediante técnicas de ingeniería genética, que nos permita contar con una fuente inagotable de alergenos puros. En este sentido el Grupo ya ha publicado alguno de sus resultados con extractos recombinantes de gramíneas, abedul y ácaros.

Paralelamente, el estudio de las interacciones entre determinadas regiones de las moléculas de los alergenos (epítopos) y los anticuerpos de tipo IgE y las células inmuno-competentes T nos permitirá conocer mejor el mecanismo de la enfermedad alérgica y el mecanismo de acción de las vacunas alergénicas.

Las enfermedades alérgicas y su tratamiento mediante vacunas alergénicas

El número de personas con enfermedades alérgicas se ha incrementado de forma alarmante en las últimas décadas; es por eso que en ocasiones se hable de la alergia como la epidemia del siglo XXI. Entre el 10% y el 20% de la población en los países desarrollados tiene problemas respiratorios bien sea rinitis y/o asma, de etiología alérgica.

Datos publicados en Estados Unidos estiman que los costes inducidos por la rinitis alérgica se elevaron a 5.900 millones de dólares en 1996. De éstos, un 25% correspondían a gastos de medicación.

El informe de la Organización Mundial de la Salud, publicado en 1998 y referido anteriormente, documenta de forma exhaustiva el indiscutible valor terapéutico de las vacunas alergénicas, constituyendo éstas el único tratamiento etiológico o causal de las enfermedades alérgicas.

Mientras que el tratamiento farmacológico tiene como objetivo reducir la sintomatología del paciente, las vacunas consiguen esta disminución de síntomas junto con una menor necesidad de medicación. Por otra parte, el beneficio obtenido tras la vacunación se mantiene años después de su interrupción.