Diez Nobel con AstraZéneca
Con el Premio Nobel concedido el último año a Arvid Carlsson, son ya 10 los científicos que han colaborado con AstraZéneca y han obtenido este galardón
Arvid Carlsson, profesor de Farmacología en la Universidad de Gotemburgo (Suecia), ha sido galardonado con el Premio Nobel de Medicina del año 2000 por sus estudios sobre la transmisión de señales en el sistema nervioso. De esta forma ha venido a sumarse a la ya amplia lista de galardonados con este premio que han trabajado o colaborado con AstraZéneca a lo largo de su historia.
La Academia Sueca ha destacado los "descubrimientos esenciales sobre un modo importante de transmisión de la señal entre diferentes células nerviosas, la transmisión sináptica lenta", que han sido determinantes "para la comprensión de las funciones normales del cerebro y de las condiciones en las que perturbaciones en la transmisión de la señal pueden inducir enfermedades neurológicas o físicas".
Este investigador ha sido reconocido por su descubrimiento de que la dopamina es un transmisor en el cerebro que tiene una gran importancia para nuestra capacidad de controlar los movimientos. Su investigación ha demostrado que la enfermedad de Parkinson está causada por una falta de dopamina en determinadas partes del cerebro por lo que un remedio eficaz (L-dopa) para esta enfermedad puede desarrollarse. También ha demostrado el modo en que actúan los fármacos usados en el tratamiento de la esquizofrenia.
La figura de Carlsson cabe calificarla de decisiva en el desarrollo de AstraZéneca, sobre todo en la década de los 60. Gracias a su influencia, la compañía dirigió su investigación hacia los betabloqueantes, los betaestimuladores y la también llamada hipótesis de la serotonina. En el caso de los betabloqueantes, la investigación culminó con Seloken (metoprolol), un betabloqueante cardioselectivo que se ha convertido en uno de los fármacos más importantes para el tratamiento de la hipertensión arterial. Por su parte, en el caso de los betaestimuladores, la investigación condujo a un nuevo agente broncodilatador, Terbasmin (terbutalina), un beta 2 agonista para el tratamiento del asma, que revolucionó el tratamiento de esta enfermedad.
Una historia ligada a Nobel
Con Arvid Carlsson son ya 10 los Premios Nobel que han trabajado para AstraZéneca a lo largo de su historia. Una historia que comenzó el propio Alfred Nobel cuando fundó Nobel Industries, la empresa de explosivos que en 1926 se unió a British Dyestuffs, United Alkali y Brunner, Mond and Co. para fundar ICI (Imperial Chemical Industries) la compañía que más tarde, en 1993, segregaría sus negocios de biociencia para dar lugar al nacimiento de Zéneca; compañía, esta última, que en 1999 se fusionó con Astra para crear AstraZéneca, el nuevo líder mundial en cuanto a recursos de I+D destinados a la investigación farmacéutica.
Hans von Euler
Este químico alemán dirigió sus estudios hacia las enzimas, las vitaminas y la genética. Su libro "Plant Chemistry" es hoy un clásico en bioquímica. En 1913 fundó Astra, junto con Adolf Rising (jefe de fabricación farmacéutica de Ciba, en Basilea, Suiza) y Knut Sjöberg (uno de los farmacéuticos más destacados de Suecia), siendo su primer asesor científico. En 1929 recibió el Premio Nobel de Química por sus estudios sobre la fermentación de los azúcares y sobre los enzimas implicados. Sus investigaciones en bioquímica contribuyeron al descubrimiento de numerosos fármacos.
Theodor Swedberg
En 1926 Theodor Swedberg recibió el Premio Nobel de Química por sus aportaciones en la química de las soluciones coloidales. Al comienzo de la década de los 30 se unió a Astra como asesor, junto con Hugo Theorell, contribuyendo a uno de los períodos más florecientes de expansión comercial de esta compañía.
Hugo Theorell
También en la década de los 30 se unió a Astra como asesor, y su ayudante, Bertil Sjögren, fue nombrado Jefe de Investigación. En 1955 recibió el Premio Nobel por sus descubrimientos relativos a la naturaleza y al modo de acción de los enzimas implicados en las oxidaciones biológicas.
Uno de los principales logros de este bioquímico sueco fue conseguir la primera cristalización de la mioglobina, la proteína transportadora de oxigeno del músculo, y fue también el primero en describir con todo detalle un mecanismo enzimático. A él se debe el descubrimiento del fermento amarillo (vitamina B2+apoenzima) e importantes trabajos sobre el citocromo C.
Ernst Boris Chain y Howard Walter Florey
En 1933 Ernst Boris Chain destacó por su estudio de los enzimas y comenzó a colaborar con Howard Walter Florey, un patólogo que se había interesado por los trabajos de Fleming sobre las propiedades de la lisozima. Partiendo de los estudios de Fleming sobre el hongo Penicilium notatum, Chain y Florey consiguieron aislar un potente antibiótico al que Chain bautizó como penicilina.
En 1941 Florey se incorporó a Zéneca como asesor y publicó un artículo (calificado como el artículo más importante jamás publicado) que impulsó definitivamente este descubrimiento cuya aplicación ha salvado miles de vidas. A Florey se debe especialmente el aislamiento de la penicilina y la confirmación de sus efectos antibióticos, así como la producción masiva de este antibiótico en Estados Unidos gracias a su descubrimiento que permitía cultivar la penicilina con licor de maíz.
Por su parte Chain firmó un contrato con Astra en 1945, que cubría la fabricación de penicilina. En 1945, Chain, Florey y Fleming, recibieron conjuntamente el Premio Nobel de Medicina por este decubrimiento.
Arne Tiselius
Otro de los colaboradores de Astra fue Arne Tiselius, a quien se debe la invención de la electroforesis para el estudio de las proteínas y otras macromoléculas. En 1948 fue galardonado con el Premio Nobel de Química.
James Black
En 1958 este joven doctor se unió a la antigua Zéneca para desarrollar sus investigaciones sobre los efectos de unos neurotransmisores llamados catecolaminas. Black descubrió que bloqueando la acción de las catecolaminas en el corazón, se podía prevenir el riesgo derivado del aumento en la intensidad y frecuencia de los latidos. Sus investigaciones condujeron al descubrimiento del primer betabloqueante, pronethalol. Por estas investigaciones y la vía terapéutica que abrieron, se le concedió en 1988 el Premio Nobel de Medicina.
Investigaciones posteriores condujeron al descubrimiento de Sumial (propranolol), uno de los betabloqueantes de más amplia difusión y, posteriormente, al descubrimiento de Tenormin (atenolol), uno de los dos betabloqueantes cardioselectivos más prescritos en todo el mundo.
Ulf von Euler
Es el único caso en la historia en que un padre y su hijo han sido galardonados con el Premio Nobel (de Química, el padre, y de Medicina, el hijo) y ambos han trabajado para la misma compañía. Hijo de uno de los fundadores de Astra, Hans von Eurler, Ulf trabajó junto a otro galardonado, Hugo Theorell, en los laboratorios de Astra en Suecia. Fue el primer médico investigador que probó el anestésico local Xylocaína, desarrollado por esta compañía, y descubrió la noradrenalina y las prostaglandinas. Sugirió la existencia de una sustancia que ejercía una acción unas veces contráctil y otras relajante, sobre la musculatura uterina. En 1970 recibió el Premio Nobel de Medicina.
Sune Bergström
En 1982 recibió el Premio Nobel de Medicina por sus descubrimientos relativos a las prostaglandinas y a diversas sustancias biológicas emparentadas con las mismas. Colaboró con Astra como asesor.